"Cuenta tu propia historia y serás interesante'', escribió. "No te contagies del mal verde de la envidia. No te dejes engañar por el éxito y el dinero. No dejes que nada se interponga entre tu arte y tú''. "Tell your own story, and you will be interesting. Don't get the green disease of envy. Don't be fooled by success and money. Don't let anything come between you and your work."
Louise Bourgeois

Saturday, December 12, 2009

La Guadalupe: Tonantzin y cuentos de su fiesta

In Aztec mythology, Tonantzin was a lunar mother goddess. In modern Mexico, the most important religious building (Basilica of Guadalupe) is built where the Tonantzin pyramid once stood. Some anthropologists believe that "Our Lady of Guadalupe" is a "Christianized" Tonantzin.) In Aztec mythology and among present-day Nahuas, Tonantzin 'Our Dear Mother' is a general title bestowed upon female deities. Informants of Sahagún, for example, called a frightening goddess of war and childbirth, Cihuacoatl, by this title. The title is particularly believed to refer to Mother Earth, and, among Catholics, nowadays denotes the Virgin Mary.

Ahora les voy a contar los eventos de anoche, paralelos a los del fin de semana pasado...

Era la fiesta de la Virgen de Guadalupe, y decidí responder al llamado. Tengo algunos amigos no mexicanos (pero casi) que son sus devotos y siempre he tenido interés en las costumbres y tradiciones mexicanas. Conocí a la Guadalupe como Tontantzin hace un par de años cuando una compañera de trabajo que es danzante azteca me invitó a la dedicación de un nuevo grupo de baile. Me pidió que si quería, trajera flores, y así lo hice. A la ceremonia, que fue en St. Marks Church en LES, llegaron chamanes de todas partes y ante una gran imagen de la Guadalupe se invocaron los elementos, se quemaron incienso y hierbas, y se bailó toda la noche. Yo le puse las flores que le llevé y recibí su bendición. Ella es la Madre de todos, y en el catolicismo, es especialmente la madre de las Américas y las Filipinas. Me gusta el sincretismo de la Guadalupe y cómo se adapta tan fluidamente a quien la invoca. Hoy iría a la celebración católica.

Pensé que sería buena idea ir a la iglesia del Father Gilbert para ver cómo salía la primera celebración ever de la Guadalupe. Él siempre me invita a esas cosas y yo le digo que sí. Lo malo es que era a las 11 de la noche y ya a esa hora es como raro salir de la casa. La verdad es que cuando digo que voy para la iglesia yo misma casi ni me lo creo, pero es verdad, y para bien o para mal, no es a ver a ningún amante escondido por ahí. No, no iba a Camaradas ni al F.B. Lounge. Mi interés era puramente social, cultural, religioso y espiritual en La Guadalupe y, bueno, de verdad verdad, en disfrutar una vez más a los personajes de dicho lugar.

En la tarde, mientras contemplaba la idea, le comenté a mi compincha (cuyo nombre no mencionaré para que nadie se entere) que necesitaba una amiga católica para que me acompañara a estas cosas, y ella dijo que si llegaba a tiempo iba conmigo. No me quedé con mucha esperanza de compañía, pero al menos algo sí quedaba por ahí. Así que me fui a pintar las hojas de Magdalena en lo que pasaban las largas horas de la tarde en las que debía decidir si ir o no. Bueno, ya estaba decidido, iría, y en taxi ida y vuelta para no congelarme.

La providencia estaba cerca pues mi compincha llegó a tiempo para ir. Qué alivio, ¡ahora seríamos dos cucarachas en baile de gallinas en vez de una!

Debo decir que los temas que hablamos mientras empezaba la misa y las canciones no fueron nada católicos, pero sí muy interesantes, pero no se los puedo contar porque son privados, así que usen la imaginación y no escatimen en los detalles.

Después un muchacho de chaqueta y cámara me vino a saludar y dar la mando y "mucho gusto". Yo le seguí la corriente, preguntándome si nos habíamos conocido antes y estando segura de que no. Pero estábamos en la iglesia, no en la bodega de la esquina, así que no tuve demasiados reparos en saludarlo y seguí hablando con mi amiga.

Entonces empezó la misa y el fotógrafo se sentó detrás de mí y a la hora de dar la paz me dió la paz y un abrazo con olor a tequila. Ok, estamos en la iglesia...

La ceremonia al final de la misa tuvo algunos tropezones, pues a pesar de que la mayoría eran mexicanos nadie al parecer sabía cantar las canciones que mandaban, excepto un señor dominicano casado con una mexicana. ¡Pero qué hermoso altar le contruyeron a la Guadalupe! Y le pusieron una corona de flores artificiales y una coronita de rhinestones encima, y había dos niñitos vestidos de indígenas, y la virgen estaba rodeada como de mil rosas. Sólo de ver eso se conmovía el alma porque aunque no estábamos en la basílica de México, ni siquiera en una iglesia con buena pinta, lo que sí había era mucha gente buena, llegando a traerle flores a su morena, y unas doñitas puertorriqueñas intentando hacer todo lo posible para que la ceremonia saliera bien.

Una de estas señoras es tal vez el personaje más especial que he conocido en los últimos tiempos. Tiene cerca de 60 años, es de Mayagüez, siempre se viste con jeans y un pañuelo en la cabeza, y tiene una voz que cuando la oyes te mueve hasta la última fibra del corazón. Por lo menos a mí me pasa eso, así que un día le dije "yo quiero oírla a usted cantar todos los días". Lo que provocó un abrazo de cuerpo entero y las palabras "yo te quiero tanto mi princesa". Hey, no me llaman princesa todos los días, ¡ni tampoco me dices que me quieren así de esa manera! ¡Yo ya soy toda suya!

Cuando terminó la ceremonia sirvieron comida, ¿y quien estaba sirviendo el pollo? Pues el mismo de la cámara y la chaqueta elegante... Literalmente, me estaba saliendo hasta en la sopa.

Nos sentamos a la mesa con el cura, y rápido llegan otros hombres mexicanos, que no sabíamos que se iban a sentar ahí. Claro, a ellos no les pareció nada mal que nosotras estuviéramos sentadas a la misma mesa. Así que Father Gilbert nos ordenó conocernos y ellos eran "Cielito Lindo" que luego de varias preguntas logramos deducir que se trata de una organización católica para hombres. El propósito principal parece ser que no se metan en problemas, no gasten el dinero en lo que no deben y no se olviden de su familia. ¿Y quién uno de los miembros? Ajá, el fotógrafo engabanao. Y también había hecho el pollo, que por cierto, estaba muy bueno.

Pues regresando a mi personaje favorito (que no es el mexicano de la cámara), anoche no sólo le besó los ojos a mi compincha ecuménica, sino que al final de todo nos jaló a un lado para contarnos algo.

Se me hizo bastante fácil el post de la pompita, pero vamos a ver, ¿cómo cuento lo que nos contó?

Resulta que ella creía que "la nena" estaba dormida, o mejor dicho, muerta para siempre, porque su esposo está en Puerto Rico, pero que el otro día sintió que la cama se movía como si hubiera un terremoto. Para comprobar lo que ocurría, se fue al baño y ya allí, vio que se movía. ¡Estaba viva! ¡Aleluya! (El aleluya lo añadí yo.)

Compincha y yo nos morimos de la risa, las únicas echando carcajadas en toda la fiesta de la Guadalupe.

Así terminó nuestra aventura católica de la semana.

Ahora que lo pienso, estos paralelos no pueden pasar desapercibidos (aunque no fui yo quien los dedujo sino mi compi) y lo que saco de esto es que para ser un ser humano completo no hay que dejar a un lado ni una ni la otra: hay que llevar el espíritu limpio pero gozoso, jubiloso y liviano, reír divinamente, ¡que la humanidad sea nuestro rezo!

Cuando regresé vi un poquito de la misa en la televisión y el cura le llamó Tonantzin a la Guadalupe, Guadalupe Tonantzin, en televisión internacional.

¡Que viva Tonantzin! ¡Qué viva la Guadalupe! ¡Que viva!

3 comments:

raquelzrivera said...

¡Que viva! ¡Que viva La María que es Todas y es Una! "La Guadalupana, La Guadalupana, La Guadalupana baja El Tepeyaaaaaaaaaac"

raquelzrivera said...

Casi dejo el siguiente comentario como "anonymous" para prolongar la intriga pero me siento rara poniéndome el disfraz de anónima. Así que aquí va:

Lo que mi querida compi no dijo es que la noche de La Guadalupe una de las doñas de la iglesia la recluto de monaguilla para leer las escrituras. Mi compi parecía angelita de batola blanca. Ay, ay, ay... quién lo diria. Ayer no creíamos ni en la luz electrica. Ja, ja. Seguimos gozando. ¡Viva Lupita y todas Las Marías!

Yarisa Colón Torres said...

"reír divinamente, ¡que la humanidad sea nuestro rezo!"

ESO!!! ESO!! me han contagiado! No saben cuánto!!! Entre la pompita, el pollo y la Guadalupe...ya quiero irme con ustedes a explorar mundos catacumberos