
Foto por Edil Cruz
La última vez que trabajé en esta pintura estaba Yari visitando Nueva York. Durante dos años la tenía ahí, mirándome y recordándome que la había abandonado, como tantas otras cosas. Pero entonces vino Yari de nuevo, y con su presencia se fue transformando algo en mí. Fue como si me recordara quién me gusta ser.
Así que después de un mal intento y otro mucho más exitoso, pude enfrentarme con ella. Es cierto que me duele el cuerpo y que el olor de la pintura me llega al cerebro, pero el camino está un poco más claro. Así que la Magdalena va surgiendo, otra vez con luz, rojos y púrpuras, otra vez indicándome los pasos a seguir.
3 comments:
interesante trabajo,saludos desde chile latinoamérica es una sóla con todos sus matices...
visita mi blog ,encontraras arte contemporáneo chileno.
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Gracias a Yari y a Magdalena por las energías renovadas! Me encanta el verde de las hojas. Es el mismo verde de mi dragón volador ;)
la virgen del pacado, la novia de la flor de la saliva, del sexo con amor de los casados,,era tan hermosa que hasta el hijo de un dios una vez que la vio, se fue con ella y nunca le cobro....la magdalena.
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